7.10.2007



Borrar de la vida una vida humana no es fácil. Siempre queda algo, irreductible, indestructible, que se niega a ser aniquilado. Bien lo sabían los nazis, que no lograban eliminar del todo los cadáveres de los judíos. Cada día experimentaban un nuevo método: había quien opinaba que el fuego era el mejor sistema, pero resultaba lento y hacia falta mucho dinero para los hornos crematorios; otros creían en los ácidos corrosivos; otros aún proponían el enterramiento, y había también quien abogaba por la cal viva.


Pero los huesos permanecen, incluso reducidos a trocitos, como testimonio de un cuerpo que una vez estuvo vivo, contra toda voluntad de aniquilación, y continúan dando señal de sí en silencio pero con decisión, como diciendo: se han necesitado años y años para hacer de mí una persona adulta, años de trabajo, de amor, de sueños, de nutrición, y no puedes, sencillamente, no puedes eliminarme.

*

Un misterio a resolver: las arquitecturas más perfectas son hijas de tiranos y de asesinos: pirámides, templos, obeliscos, iglesias, fuertes, torreones, castillos, palacios, monumentos. La belleza se desposa con la arrogancia y el despotismo. Sería curioso conocer a las hijas arquitectónicas de la humildad y del juego. Pero el futuro no nos ofrece respuestas.


[ Dacia Maraini, Isolina, Lumen, 1998 ]


7 Deflectivas:

Isabel Romana dijo...

Las hijas arquitectónicas de la humildad y del juego existen. Lo que ocurre es que no vienen en las guías, ni en los libros lujosos. La arquitectura, como otras artes, está con frecuencia al servicio del poder. Saludos cordiales.

Nagiko dijo...

Dolor constante
perdida infinita
nunca se muere.

接吻

Rain (v.m.t.) dijo...

Dacia Maraini: gracias Hamlet.

Ella emplea una profundidad que no es metafísica especialmente. Por analogía diría que se parece a un invierno con nieve y lágrimas silenciosas...

*


Amanece...

Rain (v.m.t.) dijo...

Hablando de arquitectura, vi un especial sobre Gaudí. Él ganó un juicio a quienes le habían encargado el diseño arquitectónico de una casa o mejor dicho de una inmensa mansión. Gaudí donó el dinero ganado a una entidad de proyección social. Gaudí se salió de los márgenes del poder. Lo logró.

Y lo interesante (aquí en casa mi niño suele construir sus casas en maquetas espontáneas que luego amplia y en la computadora también ..., por lo que la arquitectura está a la vista en el juego) es cómo uno se entera de proyectos interesantísimos, de la historia...., como ves, el entusiaasmo me lleva a dejar este comentario que se va por las aristas.

*


Preciadísima Dacia Maraini (bastan estas líneas que has dejado para decirlo).

Chao.

Hamletmaschine dijo...

Yo creo, o de menos atisbo, presiento... que las hijas arquitectónicas de la humildad deben estar en interiores, no en exteriores... en detalles, ya veremos ISABEL.


Pues no NAGIKO, tan sólo basta recorrer algún lugar que fuese habitado por una persona sola. Todo lo impregna la presencia, todo...


Me impacta lo que comentas RAIN, esta inquietud de A por los espacios, por las formas, su traslado de lo real a lo virtual. De entrada, estaremos alertas al desarrollo del juego. Puede ser arquitectura, sí, pero también otra cosa completamente inesperada. Nada de aristas, todo está conectado. Todo es.

Pablo dijo...

Muros, Apartheid, Cárcel, Tortura, Bulldozers, Ocupación Militar, Cerco Mediático.. y también un poco de fuego. Nueva versión de la misma receta.

Es cierto, la vida no se borra por completo, queda algo vivo...doloroso.

Urania P.M. dijo...

Un ejemplo de una hija arquitectonica de la humildad que se me viene a la mente en este instante son los panales de las abejas: matematica pura sin la intervencion del hombre.

Omnia Ad Unum